Raul Olivar - GuitarWine

GuitarWine es el nuevo proyecto musical vinculado al mundo del vino creado por Raul Olivar y José García Calvo.

Este concepto trata de unir dos culturas como son la de la guitarra de concierto y la del vino.

Una combinación que se desarrolla mediante una cata de diferentes vinos durante un recital de Raul Olivar, el cual personaliza todos y cada uno de los vinos presentados con temas de composición propia incluidos en su nuevo trabajo discográfico Diario de seis cuerdas.

GuitarWine se presentó por primera vez y con un gran éxito el 24 de Octubre de 2018 en Ciudad de México patrocinado por el Museo del vino y Alimentos de Valladolid, sello de calidad propiedad de la Diputación Provincial de Valladolid.


José García Calvo - Management
+34 618 655 733
guitarwine@raulolivar.com
www.raulolivar.com


Notas de prensa

Raul Olivar - Presentación Gira Ciudad de Mexico

Éxito rotundo del músico vallisoletano Raúl Olivar en la presentación en México de su último trabajo.

El evento, patrocinado por Alimentos de Valladolid y el Museo del Vino, se ha celebrado en el Centro Castellano y contó con la colaboración del Grupo Matarromera, con la asistencia de restauradores, distribuidores y representantes del mundo del vino y el enoturismo de uno de los principales emisores turísticos del mundo.

Fuente: Tribuna Valladolid

Raul Olivar - Entrevista Diario de Valladolid

«La guitarra me hace libre en el escenario y un poco esclavo fuera»

Guitarrista y compositor de la escuela profesional de danza de cyl. Autor, conciertista y productor, la guitarra lo es todo en su vida. «Compongo todo, es pico y pala todos los días». A punto de cumplir 20 años sobre los escenarios, afirma vivir «su mejor momento» y para ello publica ‘Diario de Seis Cuerdas’, un disco recopilatorio junto a un tema inédito. Aprendió con Luis Lara y quedó cautivado con un concierto de Vicente Amigo, aunque cuando se menciona a Paco de Lucia... exclama: «Paco es Paco».

Pregunta.- Ándale hasta México que se fue. ¿Cómo acaba un guitarrista vallisoletano allí?

Respuesta.- Ándale, ni más ni menos. Ha sido una experiencia increíble. Un país que nos ha acogido maravillosamente. El proyecto surge junto a García Calvo y hemos juntado dos pasiones: música y vino.

P.- ¿Los mexicanos valoran más la guitarra o el vino?

R.- La idea es que valoren las dos cosas. Aquí tenemos buenos vinos y con la guitarra, pues hago lo que se puede, yo he dado todo y ganas no me faltan.

P.- ¿Qué tiene ese público que no tenga el vallisoletano?

R.- El acento (risas). No, la verdad es que no me puedo quejar. El público castellano no aplaude cualquier cosa, es exigente, y yo siempre he tenido muy buena acogida. He llenado el Miguel Delibes, así que no podría decir nada malo. Pero sí es verdad que mi intención es abrir fronteras.

P.- Una botella de vino y los acordes de una guitarra. Muy mal se tiene que dar la cosa…

R.- (Risas). Es una mezcla explosiva, no hay fracaso ninguno. La verdad es que son buenos compañeros.

P.- Así que su profesión se la debe al vecino.

R.- Esa fue la clave. Tenía de vecino, y era amigo de mi hermano, a José Ignacio Neira. Venía del colegio y sonaba la guitarra por su ventana. Ese sonido me cautivó.

P.- ¿Y usted no tiene vecinos?

R.- Afortunadamente no se oye. (Risas)

P.- Lo de Olivar es muy apropiado para tocar flamenco.

R.- Claro, estaba predestinado (risas). Pero en esto no hice nada.

P.- Acaba de publicar el álbum recopilatorio ‘Diario de Seis Cuerdas’. ¿Si leyéramos su diario de qué nos enteraríamos?

R.- De mucho trabajo. Si miro hacia atrás, el primero lo grabé en 2000 con ‘Sueños’, veo que ya son casi 20 años. Trabajo, sacrificio, y muchos escenarios de todo tipo…antes del Delibes hubo mucho trabajo. Pero lo que no cambia es la pasión por la guitarra.

P.- ¿Cuando alguien hace un disco recopilatorio es que ya puede vivir de las rentas?

R.- Cuando hace un disco así es, en mi caso, que le apetece tener en un mismo trabajo toda una carrera. Ahora lo de los discos es una carta de presentación, no se vive de las ventas. Compramos discos los que somos muy fans. Pero en 2020 hay que sacar disco y hacer un 20 aniversario por todo lo grande.

P.- Si escucha una canción de hace 20 años…

R.- Me saco fallos antes, ahora y después. (Risas). Sigo siendo muy exigente, o igual más.

P.- Vamos con su disco. ‘Paseo de los Molinos’. ¿A quién mandaría a paseo?

R.- (Risas). A nadie, quiero ir yo de paseo.

P.- ‘Castellano’. ¿Todavía queda algo de eso?

R.- Sí claro.

P.- ‘Aire de mi libertad’. ¿Ya es libre para tocar lo que quiera?

R.- Bueno, la guitarra me hace libre en el escenario y un poco esclavo fuera de él.

P.- ‘Entre mi tierra y tu luz’. ¿Qué hay?

R.- Es un tema bonito. Entre el flamenco y mi tierra, lo que hay es lo que surge de esa fusión.

P.- ‘De la noche al día’. ¿Más diurno o nocturno?

R.- La mayoría nocturno. Ahora intento irme pronto para ver cómo se vive la mañana.

P.- Entonces, ¿se puede ser guitarrista en Valladolid y no morir en el intento?

R.- No se trata de ser guitarrista en Valladolid, es ser profesional de algo estés donde estés.

P.- Imparte clases en la Escuela Profesional de Danza de Castilla y León. ¿Qué puede aprender usted de sus alumnos?

R.- Me aporta mucho. Son alumnos de danza y aprovecho para aprender de todo. Es mutuo el aprendizaje.

P.- Dicen que lo bueno de la guitarra no lo enseñan en la escuela.

R.- Las escuelas, como todo en la vida, te enseñan a sacarte un título y a tener unos conocimientos, pero sí es verdad que cuando uno sale a la calle, pisa escenario, viaja, es cuando realmente te haces profesional de esto.

P.- En ‘Al Aire’ mezcló latino con flamenco, ¿hay que sumarse a la moda?

R.- No. Mi compañero Miguel Ángel Recio estaba acostumbrado a tocar ese tipo de temas con el piano. Decidimos juntarnos y la cosa salió bien. Por ejemplo hacemos ‘Mediterráneo’ por bulerías o ‘Libertad’ en voz de Piazzolla. Al reguetón todavía no hemos llegado (risas).

P.- En este caminar ha acompañado a importantes figuras del cante flamenco ¿con quienes se ha sentido más a gusto musicalmente?

R.- Siempre que uno comparte escenario con artistas de esta talla intentas aprender. En Valladolid Latino estuve con India Martínez, Pablo Alborán o Vanesa Martín y siempre aprendes algo. Son gente muy cercana. Es verdad que se les protege por la masa que ellos generan. Por ejemplo Alborán era inaccesible pero por su propia seguridad.

P.- ¿En qué se inspira?

R.- La composición no tiene rutina. En mi caso puede establecer unas horas para estudiar técnicas o armonía pero nunca he dicho a las 7 me pongo a componer. Hay una vivencia previa. Por ejemplo ahora tengo muchas ganas de sentarme y plasmar todo lo vivido en México.

P.- ¿Tiene una guitarra favorita?

R.- Una que me regaló mi madre.

P.- ¿Las pone nombres?

R.- Sí. Desde Lola, Olivia, Castellana…tengo siete.

P.- Escuché un monólogo que se aprende a tocar la guitarra para ligar mas.

R.- Siempre estamos con eso…luego acabas los conciertos y te vas a casa solo. Los que ligan son los que escuchan las canciones.

P.- Ponga acordes para la situación de la música en España.

R.- Complicada. Veo mucha diferencia entre estar en un estatus y estar en otro. Cuando estás arriba todo son facilidades, y ya no te hablo de calidad. Es un gremio donde cada uno se tiene que buscar la vida cómo pueda. Un sálvese quien pueda.

P.- ¿En cuántas ocasiones ha querido romper las cuerdas e irse?

R.- Romperlas muchas, dejarlo todo no. Se pasan momentos complicados porque pones todo tu empeño y no salen las cosas.

P.- Dicen que el perro y la guitarra son lo único fiel a un hombre.

R.- Pues me compraré un perro. (risas).

Fuente: Diario de Valladolid